¿Cómo corregir los malos hábitos en el voley playa?

Muchas veces pensamos que somos muy buenos en un deporte, cuando lo que estamos es cometiendo errores en voley playa porque no tenemos ni pajolera idea de lo que hacemos.

A mi me pasa con el pádel, aparte de encantarme el Voley Playa, soy un aficionado al pádel.

El caso es que me creo muy bueno jugando porque suelo sacar muchas bolas fuera de la pista y como es tan vistoso para el juego sacar bolas de la pista, parece que sé jugar a pádel.

Error.

Cuando empecé a tomar clases de pádel mi entrenador me dijo que jugaba fatal, que tenía unos golpes que en pádel no se hacían y me preguntó donde había aprendido a jugar.

Nunca hice entrenamientos de pádel y le dije que lo que sabía, lo había aprendido de jugar pachangas con los colegas.

¿Qué peligro tiene jugar pachangas deportivas con los colegas?

El entrenador de pádel me dio una buena lección y es que cuando aprendemos un deporte nuevo sin entrenarlo, sin conocer su técnica, las tácticas de juego y el conocimiento necesario para llevarlo a la práctica, adquirimos hábitos que son perjudiciales para nuestra salud y para nuestro juego.

Yo en aquel entonces me tomaba el pádel como un deporte en el que tenía que pasar la pelota por encima de la red y hacer punto.

Jugar pachangas no es malo, lo malo es cuando quieres profundizar en un deporte al que has jugado muchas pachangas,  te das cuenta de que has cogido malos hábitos.

¿Qué relación tiene el pádel con el voley playa?

Te estarás preguntando que porque te cuento esta historia.

Cuando estoy en la playa entrenando o jugando a voley veo como mucha gente piensa que lo hace requetebien y que son grandes jugadores de voley playa por jugar pachangas de seis contra seis.

Luego cuando vienen a los entrenamientos han adquirido unos hábitos deportivos que son difíciles de corregir.

Me pasó con un jugador que asistía a los entrenamientos y te puedo asegurar que tuve mucha paciencia para que corrigiera un mal hábito que había adquirido jugando pachangas.

¿Qué mal hábito cogió el jugador de voley playa?

Aquel jugador para tener un nivel básico, no lo hacia nada mal, de hecho estaba para casi un nivel medio según mi criterio que otro día os contaré.

Entrenar con él era divertido porque era “mu hechao palante”, pero tenía un saque que me sacaba de quicio.

Cogió un mal hábito con la técnica del saque.

Tenía un saque muy raro. Pero que muy raro.

Sacaba de tenis, daba rosca a la pelota, pero no conseguía dirigir la pelota hacia donde quería, además se inclinaba hacia delante cuando realizaba el golpeo a la pelota con lo cual lo desestabilizaba para coger posición en la pista después del saque.

Por más que se lo expliqué nunca lo aplicó.

¿En qué estaba fracasando como entrenador?

Mi querido y desesperante jugador veía que su saque era efectivo.

Tenía fuerza en el saque, no tenía control y además le costaba entrar en juego después del saque.

Tras decirle esto mil veces al final de la temporada pareciera que ya conseguía hacerme caso, pero le costó y me costó mil y una palabras para indicarle lo que hacía mal.

El problema de todo esto fue que él empezó a jugar a voley playa sin tener ni pajolera idea de como hacerlo.

Aquel hábito que cogió me frustraba y sentía que no lo estaba haciendo bien como entrenador. Una de dos o soy malo entrenando o mi jugador no quería aplicar lo que decía.

Al final consiguió corregir su técnica en el saque y poder hacer un saque mejor que el que tenía.

MORALEJA DE LA HISTORIA.

Al igual que el jugador cogió un mal hábito en un gesto técnico a mi me paso igual cuando comencé en el pádel.

Por eso decía que la mayoría de las veces pensamos que somos muy buenos en un deporte y lo que no sabemos es que somos malísimos y hacemos cosas raras cuando no hemos tomado clases de un deporte.

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